Compositor / Composer
Musicólogo / Musicologist
Director de Orquesta / Orchestral Conductor
Arte Peruano Contemporáneo. Por Felipe Mayuri Poma
ARTE CONTEMPORÁNEO. PRIMERA PARTE
EL MIÉRCOLES 24 DE FEBRERO, EL COMERCIO CONVOCÓ A UN CONJUNTO DE CONNOTADOS ESPECIALISTAS PARA DISCUTIR ACERCA DEL PANORAMA DEL ARTE CONTEMPORÁNEO EN NUESTRO PAÍS. EN ESTA PRIMERA ENTREGA ACERCA DE LO DISCUTIDO EN ESA OCASIÓN SE PONEN EN EVIDENCIA LAS CARENCIAS DE NUESTRO PAÍS EN TÉRMINOS DE INFRAESTRUCTURA, EDUCACIÓN Y POLÍTICA CULTURAL
A iniciativa de nuestro director, Francisco Miró Quesada Rada, El Comercio organizó una mesa redonda para discutir el estado actual y perspectivas del arte contemporáneo. Fueron invitados para ello el pintor Fernando de Szyszlo, el artista plástico y fundador del Museo de Arte Moderno de Trujillo Gerardo Chávez, Víctor Delfín, artista y actual director de la Escuela Nacional de Bellas Artes, la curadora y crítica de arte Élida Román, Eduardo Lores, artista y profesor de Estética de la PUCP, Gustavo Búntinx, curador o, como él prefiere, chofer de Micromuseo (“Al Fondo Hay Sitio”), Flavia Gandolfo, artista visual y coordinadora de Fotografía del Centro de la Imagen, Natalia Majluf, directora del Museo de Arte de Lima y Roberto Ascóniga, galerista, curador, filósofo e investigador en filosofía del arte. A continuación algunas de las intervenciones de nuestros invitados acerca de las dificultades que enfrenta el arte contemporáneo en nuestro medio hoy en día.
Ascóniga: Tengo la experiencia de mucha gente que va a mi galería y que no se encuentra, que se siente a veces como que la están engañando, como que hay una trampa, un truco. Y es muy claro. Entonces hay que tratar de hacer un poco de docencia, tratar de calificarlos: porque las tendencias son muy diversas y de todo tipo: arte, antiarte, etc.
Majluf: Yo creo que en los últimos 15 años en el Perú se ha vivido una revolución en muchos sentidos. Creo que las bienales de Lima fueron un factor de dinamización y apertura. Creo que uno de los factores determinantes del cambio en las artes plásticas ha sido esa apertura internacional: la llegada de algunos artistas y exposiciones que antes no pasaban por Lima, como también la creciente presencia de artistas peruanos en el exterior. Y todos esos procesos se han dado desde la sociedad civil organizada, que toma acción para promover el arte contemporáneo: el hecho de que exista un museo de arte moderno en Trujillo se debe al esfuerzo personal de Gerardo Chávez, por ejemplo.
Gandolfo: Para mí un aspecto muy importante del arte contemporáneo en relación con la creación es que existan no solamente espacios en que se pueda ver arte contemporáneo, sino que ya haya un sistema que sea realmente parte de la cultura, que uno pueda empaparse de formas de ver su propia cultura. Creo que el arte contemporáneo está alejado de nuestra cotidianeidad: hablo de los colegios, por ejemplo, no es solo el hecho de que no hay una educación artística propiamente dicha, sino que hay una especie de énfasis en la grandeza de lo que esta cultura fue, pero que ya no es más. En ese sentido, siento que hay una ruptura entre la cultura que pretendemos ser y la cultura que podemos producir, que es muy diversa.
Búntinx: Pienso que no se puede entender la situación actual del arte peruano sin percibir la dimensión histórica (y unos dirían casi apocalíptica de abismamiento final) que el Perú enfrentó como comunidad imaginada e imaginaria, durante las décadas del 80 y 90. Son 20 años recorridos por la experiencia traumática de la guerra y la dictadura y de todo ello salimos, como proféticamente señaló Mirko Lauer a fines de los 80, contemporáneos de nosotros mismos. Nunca antes el Perú ha estado confrontado con sus complejidades y con sus diferencias. No nos engañemos: el Perú fue construido sobre el desprecio, y hay bibliotecas enteras escritas sobre esto: el trauma de la conquista, etc. Ahora estamos ante la posibilidad única de reconstruirnos desde el respeto, desde el reconocimiento del otro. El arte pone todo esto en radical evidencia y no me parece casual que haya sido desde los espacios de la plástica, desde la visualidad entendida de una forma más amplia, que estos problemas se hayan planteado incluso en los peores momentos de represión y censura.
Lores: Hay dos niveles: uno es la ausencia de una política cultural: estamos entrando a época de elecciones y vamos a ver que la cultura no va a estar para nada en las discusiones. Debe haber una política cultural del Estado que sea como un paraguas que ayude, que dé luces a todas las propuestas inteligentes y buenas. Luego hay otro tema: la docencia y la comunicación. Yo tengo un curso de Estética en la Facultad de Comunicaciones de la Universidad Católica y me extraña la incapacidad que la mayoría de los alumnos tiene para entender muchas de las manifestaciones del arte contemporáneo.
Delfín: No se han resuelto dos temas fundamentales: la creación de un ente que organice todos estos sueños que tenemos nosotros y que nos quedan por realizar y un museo de arte contemporáneo. ¿Cómo vamos a hablar de arte contemporáneo si no tenemos referentes, si no tenemos museos? Y el otro tema es la creación del ministerio de cultura: si no existe un ente que se encargue de la difusión de la cultura no vamos a avanzar. Pero ese ministerio debe tener dinero, porque si no, ¿para qué se lo crea? Lo que pasa es que aquí se crean instituciones sin dinero. El otro día se me acercó una persona para pedirme una obra para el Museo de San Marcos y le dije que no. ¿Cómo es posible que una universidad que tiene 500 años no tenga un aparato administrativo que se dedique a buscar fondos para comprarles las obras a los artistas de una vez? ¿Ese es el respeto que se tiene por los artistas?
Chávez: Yo creo que estamos en un momento en que ya tenemos que decidir a comunicarnos y a hacer las cosas. Yo soy amigo de los proyectos: se dio que realizara un museo de arte moderno en Trujillo, tengo que mencionarlo, es un museo que salió lindo pero como un milagro. Pero ahí yo sigo siendo hasta ahora el mecenas, porque no tengo ningún apoyo del Estado ni de la comunidad. Entonces se siente lo desolado que uno vive en este país. Si estamos pensando en querer hacer patria con la cultura, tenemos que comenzar ya a unirnos. Encontremos la manera.
Szyszlo: Hacer el ministerio de cultura no tiene sentido si el presupuesto sigue siendo el mismo que se tiene ahora; el que se llame ministerio o casa de la cultura o, como se llamaba originalmente, Dirección de Extensión Artística del Ministerio de Educación, no tiene relevancia. Como decía Víctor, no tiene sentido que los pintores seamos los proveedores de los museos. Es decir, me parece maravilloso que se haya hecho el Museo en San Marcos, pero este debió adquirir, aunque sea por una suma simbólica, los cuadros. No pueden pretender que los pintores seamos quienes proveamos a los museos.
Román: Yo creo que estamos atacando el problema siempre desde una mirada muy limeña y centralista, creo que ese es otro de los problemas: el no mirar hacia el resto del país y el no estimularlo. Lo que también queda claro es la condición mendicante de las instituciones que se dedican a la cultura. Yo apoyo lo que dice Szyszlo acerca de que un ministerio de cultura sin presupuesto es una declaración de intenciones y se acabó, pero sí creo que es fundamental apoyar y llevar adelante la ley de mecenazgo, porque ya está demostrado que la sociedad civil sola se maneja mucho mejor que con directivas estatales. Porque el problema, por último, reside en las dirigencias, en su total indiferencia e ignorancia. Por eso creo que la ley de mecenazgo es indispensable, no así el ministerio de cultura; esa es mi visión, por la experiencia que tenemos de la burocracia.
EL DATO
Lo que se viene
En la segunda entrega parte de esta mesa redonda se abordará la polémica que se suscitó acerca del carácter del arte contemporáneo y su relación con el arte moderno y el arte de otras épocas y cómo todo ello debe estar representado en nuestras instituciones, en particular en galerías y museos. La segunda parte de este informe se publicará el domingo 14 de marzo.
Documentos diversos sobre el artista peruano-argentino Fernando BEDOYA donados por Alfredo Vanini al CDAPC (Centro de Documentación del Arte Peruano Contemporáneo) del Centro Cultural de España en Lima.
Descripción: documento de 28,5cm por 18,3cm, verso y reverso. Diseño: M. Lutz. Incluye un texto firmado por Juan Carlos Romero en noviembre de 1988.
Descripción: documento de 41cm por 29cm, cuatro carillas. Incluye dos textos, firmados por Luis Brand (“Disidencia hipercrítica”) y por Raúl Santana (sin título), respectivamente. Nota impresa al margen “A mi compañera de viaje Emei”
Descripción: documento de 33cm por 14,5cm. Incluye un texto sin firma
Descripción: documento de 20 páginas, de 15,5cm por 20,5cm en papel marfileño. Incluye textos de Juan Carlos Romero, del Grupo Escombros (D’Alessandro, Edward, Pazos, Puppo, Romero, Volco) y Carlos Filomía.
Descripción: documento de 34cm por 22cm. Incluye textos de Fernando Bedoya (“Mitos solares, Mitos lumínicos”), María Alba Bovisio (“De Lima a Buenos Aires: ¿Quién enciende y apaga la luz?”), Luis Brand (“Señales Post-Latinas”), A. Cerisola (“Bedoya Inkarri”), Gustavo Buntinx (“Desapariciones forzadas/ resurrecciones míticas”, fragmentos), Emei (Mercedes Idoyaga) (sin título), León Ferrari (“Sobre Fernando Bedoya”) y Juan Carlos Romero (“Fernando Bedoya”).
Descripción: Crónica sobre la actividad artística Museo Bailable, convocado por Fernando Bedoya. Incluye tres fotos del evento tomadas por Eduardo Grossman.
Descripción: documento de las dimensiones de una hoja tamaño oficio. Consigna en una cara la fecha, el título y el autor del diseño gráfico de los 54 afiches expuestos. Del otro lado, un texto que solo se lee frente a un espejo (“Solo Alicia podrá leer este mensaje en el espejo”, reza el título) está firmado por Carlos Negro Tirabais.
Descripción: el catálogo de 21cm por 14,5cm incluye fotos de la exposición y tres textos: de Juan Carlos Romero (“Cristales de agua suspendidos de Fernando Bedoya”), de Asunción Suárez (“Onkuray”) y Luis Brand/Fernando Bedoya (“Trans-apariencia (tajo a lo plástico”). La postal, de dimensiones Standard, consigna el título en el reverso de la foto “Homenaje a Ricardo Carreira”.
Descripción: hoja de papel de 21,5cm por 14cm que incluye una foto del artista argentino Ricardo Carreira titulada “Ricardo Carreira en performance: ‘Con qué compraste las vidas…’. Obelisco 1991 (Ca.pa.ta.co)”.




Los museos han sido desde sus inicios espacios de memoria y reflexión, como también sacralización y dogma, donde las obras coleccionadas surgen y fluyen, pero dentro de un canon que asimila o desecha.
Como musas travestidas, alentamos la interpretación e impugnamos la autoridad.
Lo travesti se plantea entonces como subversión de la condición espuria que tanto el museo tradicional, como los presupuestos sociales, le endilgan. Al respecto, contextos históricos tan diferentes como el Perú prehispánico y el marco propuesto por Magnus Hirschfeld durante la República de Weimar, admiten todo un rango de posibilidades entre los extremos de lo masculino y lo femenino.
Travesti por la recuperación de su centro; no titubeo ni protagonismo, sino equilibrio; contienda que sólo nosotras podemos librar —la «vedette» como «soldat».
El MUSEO TRAVESTI DEL PERÚ nace de la necesidad de una historia propia —una historia del Perú inédita—, ensayando una arqueología de los maquillajes y una filosofía de los cuerpos, para proponer una elaboración de metáforas más productiva que cualquier catalogación excluyente.
Museo «falso» —como el apelativo de «falsa mujer» con que este lenguaje maniqueo nos adjetiva. Museo embozado, cuyas máscaras —la artesanía, la fotocopia, la gigantografía, el «banner», esos sistemas de producción en masa— no ocultan, sino, al contrario, muestran. No camuflan, sino travisten.
El MUSEO TRAVESTI DEL PERÚ se traviste a través de tres momentos explícitos, y otro tácito que recorre e insufla cada una de esas instancias.
I. El muestrario explora la huella del travestismo y de sus símbolos en el contexto peruano. El propósito es revisar tanto los roles que han sido adjudicados convencionalmente al travesti como aquéllos que le han sido arrebatados; y que subyacen a la oposición complementaria entre colonialismo —tanto imposición como herencia— y encuentro —sus imbricaciones y restauraciones. Así se postula un análisis, tanto histórico como hermenéutico, de la iconografía y los textos; y, evitando la esterilidad de estudios aislados, se procede a un trabajo multidisciplinario que trasciende la historia lineal —la que sólo permanece en la naturaleza de su soporte gráfico.
Distintas disciplinas se mestizan al interior del muestrario, en un viaje a través de los tiempos, espacios y fuentes más disímiles —de las culturas pre-Incas a las post–industriales, de las colecciones de arte a los diarios chicha. El travesti es puente entre imagen y texto, entre tiempos y espacios, donde, heredero de un linaje de mediadores —chamanes, dioses, vírgenes y santas—, ha de volverse a encontrar. Un ritual librado en su propio cuerpo.
Nueve atributos travestis pautan un muestrario plagado de trastocamientos temporales que evidencian la imposible disección del travesti-todo, cual pacha de partes recíprocas.
Emperifollarnos —ávidas «misses» en concurso— es alistarnos para la batalla por la ansiada banda de la ciudadanía.
El autor compone el muestrario travistiéndose en sus textos, tributándole obra, también a partir de su cuerpo, que a su vez entrega para que otros elaboren la propia.
Este muestrario–travesti se manifiesta barroco —maquillajes–máscaras, vestidos–disfraces, accesorios no accesorios— como un Perú contenedor de todos los mundos posibles.
II. El lenguaje cubre los textos —desde legajos hasta poesía— pero también los textiles y coreografías, antiguos y contemporáneos. Discurso aculturado e ícono polisémico como dos caras de la misma moneda, ésos que Arguedas llamó «mistura», como también interrupción de toda pertenencia tradicional.
En esta generosidad de niveles, el discurso travesti corre el riesgo de extraviarse en su propia terminología. Ante ello, el MUSEO TRAVESTI DEL PERÚ se plantea como glosario al organizar sistemáticamente aquellas voces que designaron y signaron al travesti.
El glosario es también centro de la circularidad que Saussure propone, y Lacan gira para enunciar que bajo las mutantes apariencias de lo representado —el significante— nada existe. Sin embargo, en este proceso, lo travesti lejos de agotarse, se enriquece: más que conceptualizarlo, se busca exponer su inasible alteridad.
Cuerpos nuestros; cuerpos indígenas cual no–lugar ignorado; cuerpos colonizados por el discurso que los rechaza; cuerpos contemporáneos cuando un legado irrumpe.
III. Asimismo, la prensa —usando y generando íconos y resonancias— ha escrito una biografía tan cargada de arbitrariedades como sin par. Una colección de recortes —un kiosco deconstruido en cuatro secciones— constituye el archivo. Museo que, travestido de papel periódico, posibilita un nuevo careo entre texto e imagen para obtener el identikit del travesti cotidiano.
Posteriormente, este material es procesado y presentado cual estadística de acoso y merma. El recuento de una persecución tan indolente como aquella glosa periodística que la denuncia, como la ficha técnica que mesura la obra a ofrecer.
Al rescatar el patrimonio travesti, el museo se convierte en herramienta de empoderamiento, no pedido sino demanda de transformación e inclusión social. Del espacio simbólico–colectivo a las libertades individuales.
IV. El MUSEO TRAVESTI DEL PERÚ es, finalmente, exploración de la propia experiencia del autor. Ser un travesti peruano es una eterna transfiguración en un Perú que, en su proceso de búsqueda de identidad, construcción y contraconquista, también se traviste —constante que es ya su esencia. Es el retorno de la Inkarri que no ha parado de viajar subterránea, y llega para conciliar las vertientes que transcurren paralelas en nuestro interior.XXXIII SALÓN NACIONAL DE GRABADO ICPNA |
| PRUEBAS DE ARTISTA. Aportes al reciente grabado contemporáneo peruano Galería Germán Krüger Espantoso |
| SERIGRAFÍA URGENTE (Primera aproximación) Abierta al público desde el 5 de marzo hasta el 18 de abril Galería ICPNA San Miguel |
| ARCHITECTURE OF MEMORY. LOTHAR OSTERBURG Abierta al público desde el 11 de marzo hasta el 18 de abril Galería ICPNA Miraflores Av. Angamos Oeste 120 De martes a domingo de 11:00 a. m. a 8:00 p. m. En cuarenta fotograbados el artista alemán, especialmente invitado desde Nueva York para la Bienal, inventa realidades a partir del uso arbitrario de diferentes objetos que asimila como elementos de su imaginario. La textura material de los fotograbados y la riqueza de sus tonos profundiza su característica de ensueño. |
| BoundaRies (LÍMITES). RIE HASEGAWA Abierta al público desde el 19 de marzo hasta el 11 de abril Galería ICPNA Lima Jr. Cuzco 446 De martes a domingo de 11:00 a. m. a 8:00 p. m. Rie Hasegawa, artista japonesa radicada en Nueva York, presenta esta exposición que incluye sus “series de autorretratos” como CRier, ORiental, EeRie, y MaRie Antoinette. Además, se podrá apreciar sus litografías, aguafuertes y grabados en relieve que exploran sus conflictos emocionales. |

Municipio de Huanta y Artistas plasman pintura en el lugar de la masacre. En 1984, militares victimaron a más de cien comuneros cuando cavaban una piscigranja.
Pedro Escribano
La comunidad de Putis se resiste a olvidar. No solo está pendiente de que se haga justicia con los comuneros que fueron victimados por los militares en 1984, en el marco de la violencia política que vivió el país, sino también quieren mirar el porvenir de otra manera, pero sin olvidar a sus deudos.
En el mismo terreno en donde asesinaron a los comuneros se está levantando un mural artístico. El mural forma parte del proyecto “Construcción de camposanto y mausoleo en memoria de las víctimas de Putis” a cargo del ingeniero Carlos Chalco Miranda como parte de las obras del Municipio de Huanta.
La ejecución de la obra mural, técnica de aerografía, está a cargo del artista visual Olfer Leonardo Fernández, de la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú- ENSABAP. Lo acompañan en esa tarea la artista plástica y docente Nelly Fernández de la Cruz. También el pintor huantino Gilberto Rimachi y la artista visual Patricia Lucho Jerí.
La comunidad de Putis se halla ubicada en las alturas el distrito de Santillana, provincia de Huanta.
Muerte en masa
Según denunció La República, en setiembre de 1984 los comuneros se habían ocultado en los cerros, huyendo de los senderistas.
Cuando llegaron los militares, les dijeron que regresen al pueblo, que ellos los iban a proteger y como muestra de esa confianza harían una piscigranja. Confiados, los comuneros volvieron y empezaron a cavar para la referida piscigranja, fue entonces cuando los militares les dispararon en masa. Este crimen fue recogido por la Comisión de la Verdad y Reconciliación y llevado al Ministerio Público. El año pasado se excavó en una fosa y se halló decenas de víctimas. Se estima que son más de cien pero en diversas fosas.
Vía el diario Peru21 me entero que la publicación RUPAY: Historias gráficas de la violencia en el Perú se acaba de editar para el público de España y Europa. Es grato recibir esta noticia con el fin de iluminar el lado más "oscuro" de nuestra historia como país, ahora a un nivel mayor de distribución. Reitero lo de iluminar ya que bajo la luz de la información el capítulo de la violencia armada de las décadas subversivas fueron guardadas y obstaculizadas por los gobiernos de turno como el de Fujimori y el actual de Alan García bajo camufladas justificaciones personales. Este tipo de publicaciones que procuran llegar de una manera didáctica sin alejarse de la reflexión es una excelente manera de instruir a una sociedad que no lee acerca de temas los cuales se mantienen a distancia de su adquisición abierta y colectiva.687474703A2F2F7777772E6573746164697374696361736772617469732E636F6D2F65737461646973746963617320677261746973
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