miércoles, 12 de marzo de 2008

El MAC-Lima según Piero Quijano

Una vez más aparecen opiniones sobre el MAC-Lima, esta vez de un lado opuesto por el artista Piero Quijano. Desde una visión urbana, de respeto hacia un espacio público, muestra su desacuerdo hacia el proceso del futuro museo de arte contemporáneo junto a toda una actual actitud de privatizar o invasión de la empresa privada en zonas públicas como el caso de la Residencial San Felipe o la pasiva invasión de las playas de la Costa Verde.

Aquí el artículo de Quijano publicado en el diario Peru21 donde labora como dibujante de algunos artículos de opinión.

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Piero Quijano*: Museo Virtual
Revisitado

Concluir el Museo de Arte Contemporáneo (MAC) de Barranco no depende de si el alcalde es ignorante o si los vecinos están contra la cultura. Barranco necesita un Museo de Arte Contemporáneo, no un proyecto mal hecho. Un grupo privado se apropia de un parque público para construir el MAC y, con el apoyo de dos alcaldes, en cinco años solo levanta un monumento a la ineficiencia privada.

Los auspiciadores del MAC se refugian detrás de la palabra Cultura como militares detrás de la idea de Patria: los vecinos opuestos a la expropiación son "retrógrados", y el parque, un antro donde los enamorados. ¡se besaban! y la gente descansaba. ¿No eran parques pú-blicos? ¿Qué Cultura sataniza el tiempo libre y la actividad de la calle? Los mismos argumentos para reformar el Parque Kennedy hace años. No más parques para jubilados dando migas a palomas o peatones ociosos tomando sombra sino 'interactivos', gente 'circulando' (como pollos sin cabeza).

En Barranco, las playas, llamadas "abandonadas" por los encargados de cuidarlas, fueron lotizadas y puestas en concesión por décadas a restaurantes caros, un club deportivo ficho y un parqueo de yates -un mini-Asia que redujo a dos metros las playas de la gente-. Casi desaparecen un club clasemediero, como el Tennis de Barranco, y el parque Las Mimosas. Y vendieron el Mercado N° 1, hoy supermercado. La fujimorista Ley de Municipalidades hace dueños de distrito a los alcaldes, que abandonan a la mala el espacio público y después gritan "¡está abandonado!" para venderlo a privados.

Así, la Cultura sale con apropiación privada de espacios públicos: playas, áreas comunes (de la Residencial San Felipe); parques (el de la Reserva, convertido en Norky's por Castañeda). Y a los territorios degradados por la minería se suma un futuro de sitios arqueológicos modelo Disney, según tendencia mundial. De qué Cultura hablan. Los dueños de Asia se agarran el litoral e imponen reglamentos del siglo 19 a sus empleados. La existencia de esas playas privadas es una afrenta al resto del país, y no hay dramatismo en decir esto. A la Cultura no le interesa ese tema. No dice nada, es apolítica-conformista o está con la barata clase alta peruana.

En este contexto, aparece el proyecto del MAC en Barranco. Se bajan un parque público (no "la casita" o "la lagunita") y por cinco años, antes del actual alcalde haciendo guerra, es un patio privado con estructura de fierro y jardín cerrado. Este alcalde quiere quitarle el terreno al IAC, pero nada garantiza, en el clima social-político-cultural de hoy, en la lógica de grandes negocios con propiedades públicas, en barrios enrejados y casetas de control, que vuelva a ser un parque para vecinos estigmatizados de vagos e ignorantes. Será un bingo o mega-algo 'concesionado' 100 años. Los alcaldes, en general, tienen una agenda sin ciudadanos. El de Lima quiere ampliar a cuatro carriles las pistas de la Costa Verde, allí donde la gente necesita más playas públicas y, en vez de enfrentar a las mafias de transportistas, les ensancha las pistas por toda la ciudad.

Un museo, aun como cuerpo extraño a la comunidad, generaría actividades cone-xas beneficiosas para Barranco y consenso a partir de su existencia, pero no hay museo. Mejor si hay uno porque el parque no será reconstruido. Debe haber una última oportunidad de diálogo y entendimiento. Ni buenos ni malos, comisión mixta con Estado (no Gobierno, sino Defensoría del Pueblo) y el IAC, los vecinos (alcalde, juntas vecinales y más formas de participación), grupos culturales, prensa independiente, Colegio de Arquitectos, clubes y colectivos artísticos de Lima.

*Artista plástico