jueves, 2 de julio de 2009

Acerca de FIESTA de Jorge Ochoa en la galería El Ojo Ajeno.

Hoy es el último día para poder visitar la muestra del fotógrafo Jorge Ochoa en la Galería El Ojo Ajeno (Av. 28 de julio 815, Miraflores) con su muestra individual titulada FIESTA, clara alusión hacia ese festín del consumo vital y ceremonioso que indirectamente nos lleva el comer y tomar lo que ingerimos y abandonar la escena cuando todo termina. Desde desayunos, aperitivos, cervezas y demás tragos Ochoa nos señala mediante sus fotos el fin de un momento totalmente acabado.
Son interesantes los intensos contrastes que se encuentran en cada fotografía, pero que a la vez tienen como hilo conductor un único fin que fácilmente podemos interpretar. Simbolismos de diferentes status en cada imagen vuelven a enfrentarnos con la clara diversidad que existen al interior de cada casa, habitación, cocina, mesa; esta última que viene a presentarse como soporte de cada composición. Esta es una diversidad aparte, íntima, que no es perceptible como todas las otras variables como cuando hablamos del concepto de diversidad cultural y derivados.
Un acto popular (primera foto), vasos casi y totalmente vacíos de chicha fermentada de jora (maíz), un momento regional pero que no se sabe a dónde pertenece en estos tiempos en que Lima es de todos. Es clara la contrahilación donde vemos (segunda foto) botellas de cerveza, whisky, papel higiénico y cocaína que conforman una verdadera fiesta o juerga, ya derruida así como sus propios protagonistas inexistentes.
Las fiestas aparte de significar colectividad e intercambio de relaciones, también es un goce personal y solitario, quizás una fiesta de reflexión introspectiva (última imagen). Un festín indeterminable, sin saber cuál fue, desayuno, almuerzo o entre comida, pero que sí nos refleja la mezcla que nos produce el poco tiempo que ahora tenemos, esa mezcla entre las cosas que se tienen que hacer por encima de las necesidades naturales. No hay protagonistas, son tácitos e innecesarios; dieron un acto efímero y al igual que esos residuos retratados se convertirán en pasajeros testigos de la FIESTA que hubo.